Declaración del Congreso Extraordinario de la FATEP

Compartimos el texto completo de la declaración del Congreso Extraordinario de la FATEP (Federación Argentina De Trabajadores Estatales Provinciales) que se realizó en la ciudad de Córdoba los días 15 y 16 de Junio, y en el cuál miembros de nuestra entidad junto a los representantes de otras doce provincias abordaron y debatieron las problemáticas de los compañeros estatales provinciales en la coyuntura de la situación nacional.

DECLARACION DEL CONGRESO EXTRAORDINARIO DE LA FEDERACION ARGENTINA DE TRABAJADORES ESTATALES PROVINCIALES (FATEP)
El Congreso Extraordinario de la FATEP y la elección de sus  autoridades por un nuevo período de cuatro años, ocurren en un momento histórico de nuestra Patria, signado por los efectos de la decisión el Gobierno Nacional de volver a endeudar al país con el Fondo Monetario Internacional.     La memoria colectiva de los argentinos tiene grabada a fuego las recetas que el Fondo  impone a quienes solicitan su “Generosa ayuda”.     Esta decisión es “la frutilla del postre” de las políticas del Gobierno Nacional que desde el comienzo de su gestión agreden a los trabajadores formales e informales y a los mas pobres de nuestra sociedad.      Que han producido pérdida de miles puestos de trabajo producto de la apertura indiscriminada de la Economía; cesantía de miles de trabajadores en el Estado; deterioro de los salarios por el tope que se pretende imponerles; crecimiento del trabajo precario y de la pobreza; castigo a los jubilados a través de una escandalosa Reforma Previsional y avance sobre las conquistas históricas del Movimiento Obrero, a las que se califica como “privilegios insoportables” a través de una Reforma Laboral que aguarda su tratamiento en el Congreso Nacional.       La contracara es el espectáculo de funcionarios que impulsan estas políticas de ajuste mientras se jactan de mantener su riqueza en paraísos fiscales y que declaran públicamente que no la traen porque no tienen confianza en el país.       Que han beneficiado con la baja de retenciones a actividades altamente concentradas como la Mega Minería o a la actividad agropecuaria, así como en los precios de la energía, sectores en donde tienen sus propios intereses a los que abiertamente representan y defienden desde sus Ministerios.       Son los que han convertido a la timba financiera en la actividad más rentable, con tasas de interés que no se pagan en ningún lugar del mundo, mientras aumenta en forma astronómica el endeudamiento externo, comprometiendo el futuro de varias generaciones.     Y los que rebajan el impuesto a la riqueza pero que no cumplen la promesa de campaña de eliminar el Impuesto a las Ganancias sobre los salarios de los trabajadores.      La inflación descontrolada y la devaluación constante de nuestra moneda son la prueba palpable de este fracaso, cuyas consecuencias se perciben hasta en el precio de artículos tan básicos como el pan o los medicamentos, convertidos en artículos de lujo.
LA SITUACION DE LOS ESTADOS PROVINCIALES
Como nuestra Federación lo ha venido señalando en los últimos tiempos, el impacto de estas políticas sobre nuestras Provincias y en particular sobre los trabajadores estatales ha sido claro.      Lejos han quedado los tiempos en que se peleaba por la estabilidad en el empleo público, reconocido en nuestra Constitución Nacional y en algunas de las Constituciones Provinciales.      Hoy en nuestras Provincias y en particular en los municipios del interior de cada una de ellas, el único trabajo que ha crecido es el trabajo precario.     Campean todas las formas precarias de contratación: planes, becarios, pasantes, ayudas jornalizadas, Planes Nacionales que llegan con la condición de que el personal sea monotributista, aunque cumpla tareas  administrativas o de servicios en forma permanente  y el porcentaje de trabajadores precarios ya supera el de los empleados de planta permanente.       La consecuencia es doblemente nefasta: toda esa masa de trabajadores no tiene relación de dependencia ni aportes jubilatorios y rara vez cuenta con una Obra Social, al tiempo que los Organismos de la Seguridad Social se desfinancian por falta de aportes.       Se ha acentuado la dispersión salarial, con diferencias escandalosas entre distintos regímenes de una misma provincia y por supuesto, entre los salarios de jueces y funcionarios y los de los trabajadores operativos.       En varias de las Provincias aquí representadas hace rato que los salarios no se pagan en tiempo y forma y que la discusión paritaria no existe.      Como consecuencia, los conflictos están a la orden y la persecución a las organizaciones que reclaman, el desconocimiento de su representación, la negativa a la participación de las organizaciones gremiales en la discusión paritaria o en la conducción de los organismos de la Seguridad Social, el escamoteo de los fondos que les corresponden y el desconocimiento y la represión a sus dirigentes es moneda de todos los días.      Como la “ayuda” del Fondo Monetario requiere un recorte feroz en las cuentas del Estado, la Nación ya anuncia nuevos recortes en los fondos que corresponden a las Provincias y les exige la aplicación de las recetas conocidas: supresión de Organismos, cesantía de personal, reducción de jubilaciones, reducción  del gasto social, etc.       Frente a este cuadro, que podría empujar al pesimismo, nuestras Organizaciones expresan su voluntad de resistir, por lo cual el Congreso resuelve: 1.- RATIFICAR el rechazo a las políticas que agreden a los trabajadores.      NO AL FONDO MONETARIO INTERNACIONAL 2.- ADHERIR AL PARO POR 24 HORAS dispuesto por la CGT Nacional para el 25 de Junio en la convicción de que la medida es la respuesta adecuada a la agresión descargada sobre los trabajadores formales e informales, activos y jubilados de nuestra Patria. 3.- RATIFICAR su compromiso y decisión de trabajar sin descanso, aún en las peores condiciones, por el fortalecimiento de los Sindicatos Provinciales y de la Federación, únicas herramientas de los trabajadores estatales en la defensa de sus intereses y en la perspectiva de la plena vigencia de la Justicia Social.
Córdoba, 15 de Junio de 2018

LOS NUMEROS CANTAN
En 1974 Argentina tenía una economía integrada. La mejor tasa de industrialización y una alta actividad económica con buen nivel de ingreso y de consumo.     La distribución del ingreso alcanzó el 50%  y el 50% en la distribución del ingreso del trabajo frente al capital.     La tasa de desempleo era del 2,7% de la población económicamente activa (las personas con capacidad laborativa que buscan trabajo).     La informalidad era sólo del 9%; la pobreza menos del 6% y la indigencia menos de uno (0,6).-     El índice de Gini era uno de los más bajos 0,35 (0= optimo - 1= al peor)     El peso de la deuda externa era de tan solo el 10% del PBI.     La dictadura destruyó el tejido productivo y laboral de la Argentina generando un ciclo de pobreza y exclusión. Se dio un fuerte proceso de desindustrialización con fuerte apertura de las importaciones con alto déficit de la balanza comercial.     El perfil productivo retorno a la producción primaria en detrimento de la industria.     Esto configura tendencias estructurales en nuestra matriz productiva que persisten hasta nuestros días     En los 90 la desocupación subió a más de dos dígitos (1996= 17%  2000/2001=21%).      La informalidad durante el gobierno de Alfonsín paso el 20% y durante los noventa subió a más del 30%.     La pobreza fue creciendo estructuralmente y se acrecentó con la crisis de la convertibilidad llegando la desocupación a casi el 24 % en 2002 con informalidad de más del 40 %.     En este contexto de dicta la Ley de Emergencia Ocupacional 25.561 A partir de 2003/2004 comienza una leve recuperación del empleo. En el año 2007/2008 se logra bajar a un dígito el desempleo. Desde 20011/2012 se desacelera la creación de empleo.     Hoy tenemos una tasa de desempleo del 7,7 - 82% (cerca de 2.000.000 de desocupados). 33/35% de informalidad - 4.500.000 de trabajadores en negro. 6.500.000 trabajadores formales registrales. 4.000.000 de empleados públicos en todos los niveles del Estado nacional, provincial y municipal, administración autárquica y descentralizada empresas estatales etc.  4.500.000 de autónomos, cuentapropistas, monotributos y trabajadores de la economía social,  Pobreza cercana al 30% indigencia 6%.
Córdoba, 15 de Junio de 2018